El mercado cambiario dominicano ha dado un giro radical en lo que va de año. Luego de cerrar el 2025 con una tasa de 63.30 pesos por dólar, en febrero de 2026 la moneda estadounidense ha descendido a niveles inferiores a los 62 pesos.
Según el análisis de Mario Méndez, esta apreciación del peso sugiere que el nerviosismo que dominó el año pasado —motivado por la incertidumbre fiscal y las presiones externas— ha sido sustituido por una mayor confianza en la política monetaria del Banco Central. La solidez en la entrada de remesas, el turismo y la inversión extranjera directa han permitido que el escenario de crisis se aleje, dando paso a una volatilidad controlada.
Fuente: Hoy Digital



