El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, emitió una declaración institucional reafirmando que España no participará ni apoyará el conflicto bélico en Oriente Medio, retomando el histórico lema de 2003. Sánchez advirtió que España no será «cómplice de algo malo para el mundo» por miedo a las represalias, en clara alusión a las amenazas de Donald Trump de imponer sanciones comerciales al país.
Mientras la oposición (PP) le acusa de comprometer la seguridad nacional y la relación con EE. UU., el Gobierno activó un plan de contingencia para evacuar a más de 30,000 españoles en la zona y anunció medidas económicas para proteger a hogares y empresas del previsible aumento en los precios del gas y el petróleo.
Fuente: Hoy Digital



