A más de cinco décadas de aquel fatídico 17 de marzo de 1975, Orlando Martínez se mantiene como el máximo símbolo de la libertad de prensa y la resistencia democrática en el país. Siendo director de la revista ¡Ahora! y columnista de El Nacional, Martínez utilizó su espacio «Microscopio» para denunciar la corrupción, la represión militar y los abusos del gobierno de los Doce Años de Joaquín Balaguer.
Su asesinato, ocurrido cerca de la UASD, es recordado como un «crimen de Estado» que buscó apagar una voz crítica, pero que terminó convirtiéndolo en un referente inmortal para las nuevas generaciones de comunicadores.
Fuente: Hoy Digital



