El ministro de Deportes, Kelvin Cruz, calificó como «inaceptable» el estado de destrucción en el que ha quedado el terreno de juego del Estadio Quisqueya Juan Marichal tras la celebración de varios conciertos. El funcionario recordó que el Estado dominicano acababa de realizar una inversión de 500,000 dólares (unos 30 millones de pesos) para acondicionar el diamante para los juegos de exhibición entre la selección dominicana y los Detroit Tigers.
Cruz advirtió que no se quedará de brazos cruzados y adelantó que buscará aplicar un régimen de consecuencias contra los responsables. Incluso fue más allá, sugiriendo la intervención o el cambio total del voluntariado que administra el estadio si se demuestra negligencia en el cuidado de la obra.
El ministro fue enfático al señalar que en el país debe terminar la cultura de la indiferencia hacia los bienes del Estado. «En este país tiene que cambiar que la inversión pública no le duela a nadie», sentenció Cruz, visiblemente disgustado por el hecho de que un esfuerzo económico tan reciente haya sido arruinado por intereses comerciales particulares.
Fuente: Hoy Digital



