Ana María Ramírez relató ante el juez cómo sobrevivió tres horas y media atrapada de la cintura para abajo por un bloque de concreto pesado. Según su testimonio, los hermanos Antonio y Maribel Espaillat (propietarios de la discoteca) sabían que el techo iba a colapsar, ya que minutos antes los observó señalando hacia arriba con nerviosismo.
La acusación más grave de Ramírez se centró en la supuesta conducta de Maribel Espaillat tras el desplome. Asegura que la imputada logró salir a tiempo y que, una vez a salvo, su prioridad fue recuperar su cartera y dinero, ignorando los gritos de auxilio de los cientos de personas que quedaron sepultadas.
Fuente: Hoy Digital



