La gobernadora del estado de Nueva York, Kathy Hochul, anunció la firma de un contundente paquete de leyes diseñado para proteger los derechos de la comunidad inmigrante y frenar lo que calificó como un «abuso de poder flagrante» por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
La nueva legislación establece restricciones estrictas que prohíben a los agentes federales realizar intervenciones, detenciones o operativos migratorios en los denominados «lugares sensibles» —lo que incluye escuelas, iglesias, tribunales de justicia y centros de asistencia comunitaria— a menos que cuenten de manera obligatoria con una orden de arresto emitida y firmada por un juez.
El anuncio se formalizó durante un encuentro político y social en el que Hochul estuvo respaldada por líderes religiosos, familias afectadas y activistas de la organización proinmigrante Make the Road NY.
Una de las medidas más severas de esta reforma legal es la prohibición absoluta del uso de máscaras, capuchas o pasamontañas por parte de los agentes migratorios durante sus despliegues operativos en el territorio neoyorquino. La gobernadora denunció públicamente que los efectivos de ICE recurren de forma sistemática a ocultar sus rostros sin ninguna justificación técnica o de seguridad táctica —a diferencia de agencias como el FBI o la DEA—, señalando que utilizan esta práctica con el único propósito de intimidar, infundir miedo y amenazar a las familias de indocumentados.
Asimismo, el paquete legal decreta el fin definitivo de los convenios 287(g) en el estado, los cuales permitían delegar funciones de control migratorio a las fuerzas policiales locales, con el fin de que las policías municipales se concentren exclusivamente en perseguir los delitos comunes de sus demarcaciones.
Fuente: Diario Libre



