Como parte de su estrategia para mitigar el impacto de la crisis internacional y la desaceleración global, el Gobierno dominicano planteó una serie de incrementos impositivos dirigidos de manera directa a la industria del entretenimiento, los juegos de azar y el consumo de productos alternativos de tabaco.
El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, detalló que el plan estipula la eliminación de la exoneración fiscal que actualmente beneficia la importación de máquinas de juego de azar, obligando a los operadores del sector a asumir la totalidad de los aranceles de adquisición.
Adicionalmente, se aplicará un aumento generalizado en la carga tributaria sobre casinos y bancas de apuestas, sumado a la creación de un impuesto selectivo al consumo para los cigarrillos electrónicos y vapeadores, un mercado en auge que hasta el momento carecía de regulaciones impositivas estrictas.
Para robustecer la recaudación del Estado y sostener el gasto prioritario sin golpear a los sectores de menores ingresos, las autoridades expandirán las medidas de captación de recursos a los servicios de transporte y transacciones financieras cotidianas. El paquete fiscal contempla un aumento de diez dólares en el costo de las tasas de los pasajes aéreos y una subida del impuesto sobre los cheques y transferencias electrónicas, el cual se incrementará del actual 0.15 % al 0.20 %.
El tren gubernamental defendió que estas disposiciones son indispensables ante las presiones internacionales y los elevados costos de la energía, y aseguró que el conjunto de gravámenes busca preservar la estabilidad macroeconómica de la nación salvaguardando las finanzas públicas.
Fuente: N Digital



