Un nuevo contingente de 690 soldados de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) de El Salvador llegó a Puerto Príncipe, Haití, elevando el total de efectivos salvadoreños desplegados a unos 1,300. Esta acción representa el contingente militar extranjero más numeroso en el país caribeño desde el fin de la misión Minustah en 2017.
El incremento directo de tropas ocurre tras una emboscada el 18 de octubre en la periferia de la capital haitiana contra un vehículo que transportaba a cuatro militares salvadoreños, cuyo paradero sigue siendo desconocido.
Aunque el gobierno de El Salvador ha optado por el hermetismo, una fuente oficial afirmó que la operación es una ayuda al gobierno amigo de Haití y no una invasión.
El despliegue, que incluye fuerzas especiales y equipamiento pesado transportado en varios vuelos, se realiza fuera del mandato definido por el Consejo de Seguridad de la ONU para la fuerza multinacional GSF, la cual está compuesta por más de 1,000 soldados de varios países bajo mando mongol.
Mientras el gobierno haitiano mantiene silencio, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ha descartado versiones recientes sobre el hallazgo de restos humanos que podrían pertenecer a los desaparecidos.
Fuente: Diario Libre



