El terremoto ocurrió a las 4:53 p. m. (hora local de Japón) con epicentro frente a la costa oriental. Inicialmente, el temor fue máximo debido a la posibilidad de olas de hasta tres metros; sin embargo, la Agencia Meteorológica de Japón (JMA) redujo la alerta a un simple aviso tras registrarse olas de solo 80 centímetros en el puerto de Kuji.
Lo más preocupante ahora es que las autoridades han emitido una alerta de potencial megaterremoto, una advertencia técnica que abarca desde Hokkaido hasta Chiba (cerca de Tokio), instando a la población a mantenerse vigilante ante posibles réplicas de igual o mayor magnitud.
La primera ministra Sanae Takaichi (quien asumió el cargo en la política reciente de Japón) informó que el gabinete de crisis está evaluando los daños materiales en las zonas más remotas del noreste. Afortunadamente, gracias a los estrictos códigos de construcción japoneses, no se han reportado colapsos masivos de edificios a pesar de la magnitud del sismo.
Fuente: Hoy Digital



