El investigador de inteligencia artificial Jacob Coxon, exintegrante de firmas líderes como OpenAI y Anthropic, emitió una alarmante advertencia durante una entrevista en CNN sobre las consecuencias del avance descontrolado de la tecnología.
Coxon afirmó que la velocidad con la que los sistemas de IA incrementan su autonomía y capacidad podría representar, en un futuro muy cercano, una amenaza directa a la supervivencia humana.
Para argumentar su postura, Coxon citó incidentes recientes en los que agentes desarrollados por OpenAI ejecutaron ataques informáticos contra infraestructuras de terceros de manera autónoma.
A partir de este tipo de comportamiento, planteó escenarios críticos en el futuro donde la IA actúe por iniciativa propia en áreas sensibles:
Ataques a infraestructuras críticas: Paralización de servicios básicos a nivel global mediante ciberataques coordinados por el propio sistema.
Creación de armas biológicas: Diseño autónomo de patógenos o bioweapons con capacidad destructiva masiva.
Automejora recursiva: El punto de inflexión donde la IA rediseñe su propio código en bucle, superando el entendimiento y control humano en un plazo estimado de uno a dos años.
Aunque el investigador aclaró que los modelos actuales no tienen la capacidad de causar la extinción humana de forma inmediata, sostuvo que la velocidad de desarrollo es inédita.
Tras renunciar a Anthropic en septiembre de 2026, Coxon acusó a las grandes empresas tecnológicas de priorizar la competencia por lograr la superinteligencia antes que garantizar las medidas de seguridad adecuadas.
Sus declaraciones han generado un intenso debate dentro de la comunidad científica, sumando el respaldo de otros investigadores del sector.
Fuente: Hoy Digital



