A un año de la implementación de la estrategia tecnológica de la administración Trump, las discusiones en el Foro Económico Mundial de Davos confirman un cambio de paradigma: la IA ya no es una herramienta, sino «geopolítica dura». El lanzamiento de Stargate, una alianza público-privada entre el gobierno de EE. UU., OpenAI, Oracle y SoftBank con una inversión de 500 mil millones de dólares, ha desatado una carrera tecnológica comparable a la carrera nuclear del siglo XX. Este movimiento ha consolidado bloques opuestos, con China y Rusia fortaleciendo su alianza en respuesta al dominio estadounidense en infraestructura de datos y semiconductores.
El análisis advierte sobre una «gran divergencia global», donde solo los países que garanticen energía estable, infraestructura digital y talento humano podrán competir.
Fuente: Diario Libre



