El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, arribó este martes a Puerto Príncipe en un helicóptero del organismo procedente de Santo Domingo, República Dominicana.
El diplomático definió su llegada como una «visita de plenitud y estricta solidaridad» con el pueblo haitiano, el cual sufre desde hace años una profunda crisis política, económica y humanitaria agudizada por la brutalidad de las bandas armadas.
Durante su estadía, Guterres tiene previsto reunirse con hombres, mujeres y niños directamente afectados por la ola de violencia, con el fin de visibilizar el drama de una nación donde cerca de 1.5 millones de personas se encuentran desplazadas y más de 5 millones padecen de inseguridad alimentaria grave.
La visita coincide con un momento de transición en la estrategia de seguridad internacional para el país caribeño. Tras las deficiencias y críticas a la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MMAS) liderada por Kenia, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó su sustitución por la Fuerza de Represión de las Pandillas (FRG). Este nuevo cuerpo en despliegue —que no constituye una misión tradicional de mantenimiento de la paz— contará con hasta 5,500 efectivos uniformados, integrando tanto a policías como a militares para combatir con mayor robustez a las estructuras criminales.
Pese a que operaciones recientes combinadas entre la policía haitiana, el uso de drones por firmas privadas extranjeras y grupos de autodefensa han logrado contener la expansión de las bandas —las cuales controlan el 90% de la capital—, la situación sigue siendo crítica.
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, reportó que en lo que va de año la violencia ha dejado un saldo trágico de al menos 2,300 muertos, 1,100 heridos y 99 secuestros. A este panorama se suma la urgencia financiera: el Plan de Ayuda Humanitaria de la ONU para Haití, presupuestado en 880 millones de dólares, apenas cuenta con una cuarta parte de su financiamiento justo al inicio de la temporada ciclónica.
Fuente: Diario Libre



