La ciudad de Nueva York empieza a mostrar signos de recuperación tras haber estado sumida durante dos días bajo una densa y peligrosa capa de humo que desplomó la calidad del aire a niveles perjudiciales para la salud.
A solo 48 horas de que se dispute la final del Mundial de Fútbol entre España y Argentina en el MetLife Stadium, el Índice de Calidad del Aire logró descender desde los alarmantes 264 puntos registrados a mediados de semana hasta los 124 puntos actuales.
Este cambio climático representa un alivio considerable para los organizadores y fanáticos, pasando de una alerta morada de extremo peligro a una categoría naranja de menor riesgo.
La crisis ambiental fue provocada por el viento que arrastró el humo de más de un centenar de incendios forestales activos en Canadá, una situación que se agravó debido a una «cúpula de calor» que atrapó las partículas contaminantes cerca de la superficie.
Ante este panorama, el alcalde Zohran Mamdani dispuso la entrega gratuita de mascarillas KN95 en los cinco distritos y los miradores turísticos tuvieron que reprogramar visitas por la nula visibilidad. Afortunadamente, los pronósticos del Servicio Nacional del Tiempo son optimistas, ya que prevén lluvias moderadas que ayudarán a limpiar la atmósfera por completo antes del pitazo inicial del domingo.
Fuente: Diario Libre



