La Administración del presidente estadounidense Donald Trump aplicó una nueva ronda de sanciones financieras contra el entorno económico de La Habana, incluyendo en la lista de la OFAC a Fidel Ernesto Castro Calis —nieto del expresidente Raúl Castro e hijo del general Alejandro Castro Espín—, al Banco Exterior de Cuba y a cuatro empresas vinculadas al sector energético y comercio de recursos (Nicarotec, Cexni, Abapet y Comercial Cupet).
El secretario de Estado, Marco Rubio, fundamentó las medidas en la Orden Ejecutiva 14404, afirmando que buscan asfixiar los mecanismos financieros de la élite gobernante y respaldar la visión de una «Cuba libre».
En respuesta, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, calificó la decisión como una «agresión cruel y despiadada» orientada a inducir una crisis humanitaria en la isla, al tiempo que acusó a Washington de mentir sistemáticamente para justificar el endurecimiento del bloqueo.
Fuente: Hoy Digital



