Pese a ser zonas de alta actividad minera e ingresos clave para la economía dominicana por la extracción de minerales como el ferroníquel, las provincias de Monseñor Nouel y Sánchez Ramírez enfrentan severas carencias en inversión pública destinada a salud, educación y servicios básicos.
Aunque los centros urbanos de municipios como Bonao, Maimón y Piedra Blanca muestran un aparente dinamismo comercial y vial, la realidad contrasta drásticamente al adentrarse en las comunidades más alejadas y cercanas a los yacimientos mineros, donde las deficiencias infraestructurales son evidentes.
En los últimos dos años, Monseñor Nouel se ha posicionado entre las demarcaciones con menor ejecución presupuestaria en áreas esenciales, situando el monto asignado a proyectos locales en torno a los 114 mil millones de pesos.
Residentes de localidades como El Copey, Los Martínez y La Raíz denuncian la opacidad en la distribución de los recursos generados por la minería y cuestionan la falta de impacto en su calidad de vida.
Ante los reclamos comunitarios, las autoridades locales —incluyendo la gobernación provincial y el Consejo para el Desarrollo de Monseñor Nouel— se han mantenido sin ofrecer declaraciones al respecto.
Fuente: Listin Diario



