Un diagnóstico del Ministerio de Educación (Minerd) reveló que el programa de educación especial ha recibido, en promedio, menos del 0.35 % del presupuesto total de la institución entre 2014 y 2025, a pesar de que atender a un estudiante con necesidades específicas puede multiplicar hasta por 35 el costo de un alumno regular.
La sordoceguera y la discapacidad múltiple encabezan los costos más altos (RD$ 4.6 millones por estudiante), seguidas por la discapacidad físico-motora, el Trastorno del Espectro Autista (TEA) y la discapacidad intelectual, debido a la alta necesidad de personal especializado, terapeutas y equipamiento adaptado.
Ante esta inestabilidad e insuficiencia presupuestaria, el Minerd plantea reformar el esquema de financiamiento para adaptarlo a la complejidad de cada condición.
Fuente: Diario Libre



